miércoles, 24 de febrero de 2016

Sobre Los Ciclos, la Crisis Económica y el Crecimiento.





   Hoy, como parte de ejercicio de las TIC,s en el aula, para el alumnado de 1º de Bachillerato de Economía del I.E.S. Levante, vamos  a hablar sobre unos temas que siempre están de actualidad, no sólo en nuestra asignatura  de Economía de 1º de Bachillerato, también afecta a todo nuestro entorno y a nuestro estilo de vida, y que no son otros que, los ciclos económicos, la crisis y también, cómo no, el crecimiento económico.

    Comenzaremos definiéndolo. Una definición actual del ciclo económico es aquélla que dice que hay ciclos económicos cuando el producto nacional observado, aumenta en relación al producto potencial que es la producción que alcanzaría un país, si todos los recursos estuvieran empleados plenamente (una expansión) o disminuye en relación a él (contracción o recesión).

     Por lo tanto, los ciclos económicos son una forma de fluctuación que se encuentra en la actividad económica agregada de las naciones que organizan su trabajo, principalmente en empresas; un ciclo consiste en expansiones que ocurren al mismo tiempo en múltiples actividades económicas, seguidas de recesiones del mismo modo generales.




    Concretando más, los ciclos económicos son los períodos que se repiten una y otra vez, con fases de recesión (el producto nacional baja) y de prosperidad (el producto nacional sube), cuyos efectos se sienten en todo el país. Debemos distinguirlos de las variaciones estacionales (carencia de ventas de abrigos en el verano) y tendencias seculares a largo plazo (en las que los aspectos demográficos deben tomarse en cuenta, por ejemplo, la explosión de la tasa de natalidad en los años 60). Las fases de un ciclo económico son auge, contracción, recesión, depresión, recuperación, y expansión.
Los economistas no intentaron determinar las causas de los ciclos económicos hasta que la creciente dureza de las depresiones económicas se convirtió en una de las principales inquietudes de finales del siglo XIX y principios del XX. Algunas de las teorías han pasado a la historia y otras siguen vigentes.

Las Fases y las causas.





    Como podemos ver, los ciclos económicos son uno de los temas de más interés en el estudio de la economía y, particularmente, de la macroeconomía. Esta rama de la economía se preocupa por estudiar las causas de los ciclos económicos, su comportamiento e intensidad, etc.
   
    No olvidemos que, los ciclos económicos son los aumentos y descensos (fluctuaciones) recurrentes de la actividad económica global (en la mayoría de los sectores económicos) en un periodo determinado. Éstos no se presentan de la misma forma en diferentes periodos, pues su intensidad, duración o comportamiento pueden variar, aunque todos se caracterizan por tener fases ascendentes y descendentes.

Existen cuatro fases comunes en los ciclos económicos:

1.- La depresión o crisis: Es el punto más bajo en el ciclo económico. En este punto es común que se presenten bajos niveles de empleo (desempleo), los consumidores no tengan muchos recursos para consumir y, por lo tanto, no haya demanda por bienes y servicios en la economía, los precios de bienes y servicios bajen o permanezcan estables, y la producción presente niveles mínimos. Como es de esperarse, todo lo anterior no trae buenos resultados para las empresas y la economía en general.

2.- Recuperación: Es la fase en la cual el panorama económico empieza a mejorar; es decir, el ciclo comienza a subir. Se presenta entonces una fase de crecimiento económico, mejores niveles de empleo y producción y un aumento de precios como respuesta a una mayor demanda de bienes y servicios en la economía.

3.- Auge o “ |boom”: Es el punto más alto del ciclo económico. Se le llama también el pico. En este punto de la economía hay pleno empleo; es decir, todas las personas tienen empleo y la producción está en su máximo nivel. Dado que no hay mano de obra ni capacidad de producción restante, no es posible un mayor crecimiento económico.

4.- Recesión o contracción: Es la fase del ciclo económico en la cual se desciende. En esta fase se reducen la producción, la inversión, el comercio y el empleo, así como el ingreso de las personas, las empresas y el gobierno; por lo tanto, el crecimiento económico es negativo. Esta recesión puede presentarse de forma severa y prolongada, conduciendo a la economía a un estado de crisis.

      Los ciclos económicos se pueden calcular partiendo de muchas variables. La más usada es la producción nacional, representada por el producto interno bruto (PIB) o el producto nacional bruto (PNB), pero también se pueden utilizar variables como la inflación y el desempleo, entre otras. Las variables pueden ser pro cíclicas es decir, aumentan cuando los ciclos crecen y disminuyen cuando los ciclos decrecen (PIB, PNBinflación), contra cíclicas, las cuales crecen cuando el ciclo decrece y disminuyen cuando los ciclos crecen (desempleo), o acíclicas, las cuales no cambian por el ciclo económico.


La Crisis Económica.






     La crisis económica es la etapa de profundas perturbaciones que caracterizan una situación gravemente depresiva, dentro de un ciclo económico. En un sentido amplio, es el conjunto de problemas que se relacionan entre si y que potencian mutuamente sus efectos planteados alrededor de un hecho básico: la reducción en el crecimiento de la producción. En un sentido más estricto, es la fase de la actividad económica que se caracteriza por una reducción brusca de la producción.

   Una crisis económica es una situación en la que se producen cambios negativos importantes en las principales variables económicas, y especialmente en el PIB y en el empleo. Sin embargo, no existe una definición precisa de cuándo puede decirse que una economía ha entrado en una situación de crisis. ¿Basta con que el crecimiento se reduzca? ¿Cuánto? ¿Debe ser negativo?
     Las distintas acepciones de la palabra crisis que ofrece la Real Academia Española hacen referencia normalmente al hecho de que se produzcan cambios bruscos y aparezcan dificultades significativas en algún aspecto de la vida. Por ello, la expresión crisis económica debe reservarse para aquellas situaciones en las que las dificultades económicas van más allá de un simple empeoramiento transitorio, como los que todas las economías experimentan en torno a su tendencia de crecimiento a largo plazo.


Aún así, podemos distinguir distintas grados de severidad de una crisis económica:

 Desaceleración: se produce cuando la tasa de crecimiento experimenta una reducción sustancial, pero mantiene sin embargo un signo positivo. Por ejemplo, la economía española creció en 2007 a una tasa del 3,7% y en 2008 pasó a crecer al 1,2%.

 Recesión: esta situación implica que la economía registre tasas de crecimiento negativas durante al menos dos trimestres consecutivos (en comparación con el mismo trimestre del año anterior). De acuerdo con esta definición, la crisis económica que empezó siendo una desaceleración en 2008 se convirtió en recesión a principios de 2009: España registró tasas de crecimiento negativas en el cuarto trimestre de 2008 (-0,7%) y en el primer trimestre de 2009 (-3%).

 Depresión: este caso se produce cuando la recesión tiene un carácter prolongado y las tasas de crecimiento negativas son también muy elevadas. El caso histórico más conocido es el de la Gran Depresión que experimentó la economía de Estados Unidos en los años 30 del siglo XX, después del crac bursátil de 1929.


EL DETERIORO GENERALIZADO DE LAS VARIABLES MACROECONÓMICAS.


     Junto a la severidad de los problemas que deben afrontarse, otra característica de una crisis económica es que afecta de manera generalizada al conjunto de la economía (no sólo a algunos sectores) y que se refleja en la mayoría de variables.
   
    En particular, la caída del PIB suele ir acompañada de fuertes caídas del empleo y reducciones del consumo. Éstas últimas se producen no sólo como consecuencia de la pérdida de ingresos, sino que pueden deberse también a la realización de lo que se conoce como ahorro preventivo. Las familias, ante el deterioro del mercado de trabajo y la incertidumbre respecto a sus ingresos futuros, reducen su consumo, incluso más de lo que justificaría la caída de la renta que realmente está teniendo lugar. Esto provoca a su vez un efecto multiplicador que agrava la crisis. Si la crisis económica es importante pueden acabar produciéndose también problemas para que las familias y las empresas hagan frente a sus deudas.



     Otra variable que se verá afectada por la crisis económica es la tasa de inflación, que se reducirá en la medida en que tanto en los mercados de productos como en los de trabajo se estará produciendo una situación de exceso de oferta. Esto favorecerá al principio una tasa de crecimiento de los precios y los salarios más moderada, pero todavía positiva. Este proceso se denomina desinflación.
   Puede ocurrir, sin embargo, que la recesión acabe provocando no sólo una tasa de crecimiento más baja en los precios, sino que ésta llegue a hacerse negativa. Cuando esto ocurre, es decir, cuando los precios (y no la tasa de inflación) caen, la situación se denomina deflación. Japón atravesó una situación de este tipo desde principios de los años noventa del siglo XX y duró más de una década.


Y LA CRISIS QUE SE CONVIERTE EN UNA ESPIRAL RECESIVA.



     Una recesión que se convierte en deflación puede dar lugar a una espiral negativa con graves dificultades para la economía. Esta espiral (situación que tiende a deteriorarse continuamente) puede producirse por varios motivos.
   En primer lugar, la bajada de los precios puede generar entre los consumidores la expectativa de que los precios van a continuar reduciéndose en los próximos meses. Si esto es así, retrasarán sus planes de consumo que no sean imprescindibles, pero ese mismo menor consumo causa una caída adicional de la demanda que aumentará la probabilidad de que los precios caigan.
       Un segundo efecto de la caída de los precios es que el valor real de las deudas se incrementa. Nuevamente, esto generará un efecto negativo sobre las decisiones de consumo, ya que será necesario dedicar una mayor parte de los recursos futuros al pago de este mayor endeudamiento.
         En tercer lugar, una tasa de inflación negativa exige una bajada del tipo de interés nominal para evitar que el tipo de interés se incremente. Sin embargo, esta reducción tiene un límite: el tipo de interés nominal no puede ser negativo. Si se alcanza este tipo de interés mínimo y el tipo de interés real sigue siendo todavía demasiado alto, la demanda continuará cayendo sin que la política monetaria sea eficaz para contrarrestar la crisis, al menos mediante las medidas convencionales que operan a través del tipo de interés.

Debido a todo esto también podemos hablar del crecimiento económico.


El Crecimiento Económico



    El crecimiento económico es el ritmo al que se incrementa la producción de bienes y servicios de una economía, y por tanto su renta, durante un período determinado. Este período puede ser muy corto (un trimestre o un año); pero la teoría del crecimiento económico se ocupa principalmente de analizar los factores que influyen en el ritmo al que crece una economía por término medio durante períodos más largos. De esta forma, el énfasis se pone más en la expansión de la capacidad productiva de un país que en sus fluctuaciones a corto plazo, de las que se ocupa la teoría del ciclo económico.



   La opinión popular suele dar tres tipos de respuestas con respecto a las causas del crecimiento económico:  

La primera nos dice que la economía crece porque los trabajadores tienen cada vez más instrumentos para sus tareas, más máquinas, es decir, mas capital. Para los defensores de esta idea, la clave del crecimiento económico está en la inversión.

La segunda respuesta es que los trabajadores con un mayor stock de conocimientos son más productivos y con la misma cantidad de insumos son capaces de obtener una mayor producción. Entonces la clave del crecimiento sería la educación, que incrementaría el capital humano o trabajo efectivo.

El tercer tipo de respuesta nos dice que la clave está en obtener mejores formas de combinar los insumos, máquinas superiores y conocimientos más avanzados. Los defensores de esta respuesta afirman que la clave del crecimiento económico se encuentra en el progreso tecnológico.



  En general se considera que estas tres causas actúan conjuntamente en la determinación del crecimiento económico.

   Las teorías de crecimiento económico explican sus causas utilizando modelos de crecimiento económico, que son simplificaciones de la realidad que permiten aislar fenómenos que se quiere estudiar. Estos modelos de crecimiento económico no se refieren a ninguna economía en particular, aunque sí pueden ser contrastados empíricamente.

  Ejemplos de modelos de crecimiento económico son el modelo de Solow, el modelo de Harrod Domar, el modelo de Kaldor, el modelo AK, el modelo de Ramsey, modelos de crecimiento endógeno, como el modelo de Romer, el modelo de Lucas o el modelo de Aghion y Howitt, etc.

   En resumen, el crecimiento económico es una de las metas de toda sociedad y el mismo implica un incremento notable de los ingresos, y de la forma de vida de todos los individuos de una sociedad. Existen muchas maneras o puntos de vista desde los cuales se mide el crecimiento de una sociedad, se podría tomar como ejes de medición la inversión, las tasas de interés, el nivel de consumo, las políticas gubernamentales, o las políticas de fomento al ahorro; todas estas variables son herramientas que se utilizan para medir este crecimiento. Y este crecimiento requiere de una medición para establecer que tan lejos o que tan cerca estamos del desarrollo.

El Crecimiento y el medio ambiente.



  Hemos hablado del crecimiento como forma de vida, es decir, del cómo vivimos. Ahora toca pensar en algo que muchas veces se nos olvida: dónde vivimos. El cómo y el dónde están estrechamente relacionados, dependen el uno del otro, y afectan el uno al otro.

   El cómo hace referencia a las actividades o formas de actuar y el dónde señala el espacio físico donde tienen lugar esas actividades. En el caso que nos ocupa, este espacio es la superficie terrestre, y el medio ambiente como representación del escenario donde tienen lugar las actividades humanas.

    Como hemos dicho antes, desde hace varias décadas las actividades humanas tienen que ver con fomentar el desarrollo económico, y eso tiene un efecto concreto en el medio ambiente: lo transforma. Aunque no se debe generalizar, lo cierto es que el paso del tiempo ha demostrado que el modelo económico vigente se caracteriza por una explotación excesiva de los recursos naturales y por generar altos niveles de contaminación al medio ambiente, por lo tanto el hombre transforma el medio de una manera negativa. Se destruyen montañas para extraer minerales, se talan bosques para conseguir madera, se sobre explotan los acuíferos, se extinguen especies animales, se llena el aire de gases tóxicos…


   Paradójicamente, estamos contaminando y dañando nuestro propio hogar. El medio ambiente es el lugar donde vivimos. Si el medio ambiente está contaminado, nuestras vidas también. Por ello conviene divulgar un mensaje que alimente la conciencia crítica de las personas, no ya solo por preservar el medio desde una posición ecologista, sino para salvaguardar nuestro propio bienestar. Quizás transmitiendo esta idea, que parte de una base egoísta, cada vez más gente se apunte a la idea de preservar el medio ambiente. Detener el modelo de crecimiento para salvar un puñado de árboles o a unos animales no parece estar teniendo mucho éxito entre la gente. Ha llegado la hora de aumentar el nivel de la amenaza: lo que está en juego es nuestra propia existencia.
     Cuando una fábrica vierte residuos tóxicos a un río no está contaminando únicamente el agua del río, sino también a los peces, a las plantas y a los seres humanos que entran en contacto con él. Como aun no hemos aprendido a fabricar agua, deberíamos tener cuidado a la hora de contaminar nuestras fuentes de este recurso. Y de la misma manera ocurre con la madera, el aire, los minerales, las cosechas… etc. Nos servimos del medio para sobrevivir.
   Contaminar el medio es una grave irresponsabilidad, y debido a que el sistema de producción y de consumo actual es propicio a contaminar la naturaleza, es necesaria una reflexión sobre cómo funciona el mundo hoy en día. Puede parecer una cavilación que no lleva a ninguna parte, pero únicamente cuestionándonos el sistema establecido podemos llegar a cambiar las cosas.


     Así es que, para mantener el medio ambiente, junto al ahorro de energía y el uso decidido de las fuente energéticas no contaminantes (hidroeléctrica, solar, eólica, etc.) es urgente aplicar medidas como:

a) Internalizar los costes de conservación del medio ambiente, tanto en las previsiones empresariales como en los presupuestos públicos. Se trataría de considerar los costes de conservación de la naturaleza como costes propios o internos.

     b)  Prolongar la vida útil de los productos mediante la mejora de su calidad y la reducción de su consumo energético(medios de transporte, electrodomésticos, etc.)

c) Reducir, reutilizar y reciclar residuos sólidos, lo que permite su eliminación y aprovechamiento de las materias primas… usar los contenedores de una manera efectiva.

d) Aplicar ayudas especiales a los fabricantes de bienes que sean respetuosos con la naturaleza, reutilizables o que incorporen materias prima biodegradables.


"Salvaguardar el medio ambiente.... Es un principio rector de todo nuestro trabajo en el apoyo del desarrollo sostenible; es un componente esencial en la erradicación de la pobreza y uno de los cimientos de la paz"   
(Kofi Annan,  séptimo Secretario General de las Naciones Unidas, cargo que ocupó entre 1997 y 2006)


Confiemos que hayamos sacado algunos conceptos claros del contenido de este post.


Fuentes:
Economía, 1º Bachillerato (Algaida)

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